
El fútbol es uno de los deportes más populares y fantásticos. Basta una pelota, cualquier terreno y cuatro piedras para desatar alegría, pasiones y sueños de tantas personas. En contraste, el Mundial con sede en México, Estados Unidos y Canadá es, principalmente, un gran negocio de la industria del deporte y el espectáculo. Para los sectores populares significa despojo de agua, encarecimiento de la vida, aumento desproporcionado de la especulación inmobiliaria, más gentrificación. Es un gran negocio de los mega millonarios del mundo que también incrementa exponencialmente las ganancias de la economía criminal en trata de personas, extorsiones, lavado de dinero, venta de drogas y desvío de fondos públicos.
Hoy en el país, como ocurre desde varios meses atrás, distintas expresiones populares se movilizan con demandas justas ante un gobierno que no está resolviendo las necesidades del pueblo. Los reflectores internacionales que atraen el Mundial se convierten en una posibilidad de visibilizar más las luchas de los colectivos de búsqueda de personas desaparecidas, de los trabajadores de la educación, encabezados por la CNTE, que luchan por un sistema de pensiones justo; de transportistas, de campesinos, de comunidades que protestan contra el fracking, contra los mega proyectos de destrucción que amenazan a pueblos enteros.
El gobierno quiere que nos quedemos encerrados dos meses en nuestras casas para que puedan presentar el México ficticio que le prometieron a la FIFA y a otros empresarios. Ya lo intentó el Secretario de Educación, pero fracasó. No nos vamos esconder, vamos a movilizarnos en condiciones muy difíciles, porque hay mucha violencia, porque el Estado ha roto muchos vínculos comunitarios y porque, mientras luchamos también tenemos que trabajar para sobrevivir.
Las calles son del pueblo y estos días salimos a ocuparlas. Salimos por la necesidad de frenar la guerra, de tener una vida digna, de mejores condiciones económicas, de defender el campo y la tierra. No estamos desestabilizando al país, estamos intentando rescatarlo para lograr que haya justicia para todas y todos.
Desde el Estado se lanzan acusaciones en contra de las protestas. Se nos dice que estamos haciendo el juego a la derecha, que queremos un baño de sangre para manchar al gobierno. La derecha nunca se ha ido: es parte del gobierno y controla territorios enteros. Si ocurre un baño de sangre será porque mantienen los mismos cuerpos represivos del PRI y el PAN y porque los siguen capacitando militares yanquis. Para el gobierno, nosotros somos provocadores. Los únicos opositores que reconocen como legítimos son los otros partidos. No han hecho ninguna reforma política que permita otras formas de representación política por fuera de los partidos electorales que están infestados de criminales. En los próximos años es posible que emerja un líder de ultraderecha y fascista que intente capitalizar la inconformidad social, como ocurre en gran parte del mundo, pero eso es responsabilidad de la clase política dirigente actual y de la falta de voluntad del gobierno por atender las demandas populares. Y si ellos emergen, también vamos a luchar en contra de ellos, como lo hemos hecho siempre.
Los que gobiernan hoy se parecen tanto al PRI de 1968 y 1970, que ocultó las masacres y crímenes de Estado, mostrando un país moderno y en paz. Se parecen tanto al PRI del 1986 que mantuvo un espectáculo entre los escombros del sismo de 1985, cuando aún el país olía a muerte y cuando aún mucha gente no tenía donde vivir.
Hoy ustedes gastan miles de litros de pintura para tratar de ocultar el drama humanitario que vivimos, con cientos de miles de personas desaparecidas y asesinadas. Con los espectáculos en plazas públicas pretenden ocultar los crímenes que comenten las empresas contra comunidades enteras. Con sus grandes pantallas quieren hacer olvidar a las y los trabajadores que envejecerán sin una jubilación digna.
V amos a manifestarnos este 11 de junio y durante todo el mundial. Pero también después de su espectáculo. Vamos a seguir luchando por la justicia. Nuestra vida y nuestro sueños no se reducen a un partido del 90 minutos. Para ganar necesitamos más de los 39 días que durará su efímero su show.
¡Gobierne quien gobierne, los derechos se defienden!
¡Sin luchas no hay victorias!
Asamblea de la Resistencia de Amilcingo, Morelos Asamblea en Lucha por el Agua para Todas y Todos en las Vigas de Ramírez, Veracruz Casa Tecmilco Cine Chalana Colectivo Raúl Trujillo Comité de Enlace Latinoamericano y Caribeño Comité por la Defensa de los Derechos Indígenas, Oaxaca Comité de Defensa de los Derechos de los Pueblos de Oaxaca Comité Nacional para la Defensa y Conservación de Los Chimalapas Consejo de Comunidades Indígenas de la Sierra Sur, Oaxaca Cooperativa de Vivienda Xochiquetzalli, Cd. Mx. Eje de Iglesias y Espiritualidades en Búsqueda Familiares en Búsqueda María Herrera Familiares en Búsqueda Regresando a Casa, Morelos Frente de Organizaciones Oaxaqueñas Frente Indígena Zapoteco, Oaxaca Frente Popular 14 de Junio, Oaxaca Hasta Encontrarte, Guanajuato Instituto Agroecológico Latinoamericano- México Integrantes de las Comunidades Eclesiales de Base Integrantes de la Pastoral Indígena de Hidalgo, Puebla y Veracruz Integrantes de la Red de Enlaces Nacionales Integrantes de la Brigada Nacional de Búsqueda Maderas del Pueblo del Sureste A.C Mujeres para el Diálogo Organización Campesina de la Sierra Sur, Guerrero Organización de la Resistencia Civil Luz y Fuerza del Pueblo, Chiapas Pastoral Social, Iglesia Anglicana de México Resistencia Civil Oaxaca Veracruz Resistencias Unidas de Baja California Sección IX CNTE-SNTE Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con América Latina “Óscar Arnulfo Romero” Unión de Vecinos- Sindicato de Inquilinos de Los Ángeles, California.
